Esta es una historia de transformación.
Mucho ha pasado desde 2009 que nos embarcamos en este sueño. Desde el comienzo nuestra misión ha sido clara: contribuir al desarrollo integral y al bienestar de los jóvenes indígenas a través de talleres educativos, culturales y artísticos. Eso no ha cambiado, pero nosotros si.
Hemos trabajado para ser cada día mejores y poder ofrecer lo mejor de nosotros y del mundo a las culturas indígenas. Como todo proceso de transformación ha sido poco a poco pero nuestros pasos han sido claros y seguros. Hoy, damos uno de esos pasos hacia el futuro de nuestra organización.
Estamos felices de presentarles nuestra nuevo nombre y logotipo: símbolos de juventud, corazón y esperanza. Nuestra nueva identidad es una manera completamente diferente de presentarnos al mundo y sobre todo el resultado de todos estos años de trabajo y el reflejo de cuanto hemos avanzado.